Búsqueda de otros gatos







viernes, 16 de noviembre de 2007

"Un día la Vida echará abajo tu puerta, rendida acorralada te pedirá cuentas, por este fracaso, por haberte mentido..."

...La lluvia golpeaba al unísono contra la ventana de Lecci, muerta de rabia, de miedos. Tan culpable había sido que no se molestó en apartarse del filo de agua cortante sobre sus arrugas. Tantos años habían pasado desde que Mario se marchara, sin decir adiós, ni una palabra. Se marchó como las estaciones, sin darnos cuenta de la ausencia. -Las despedidas no siempre fueron demasiado justas, siempre muere algún instante, algún recuerdo.
La puerta sonó como un quejido absurdo, la Vida tiene esa costumbre que caracteriza a los prudentes. -Por fin llegaste, entra, está abierto ...


13 comentarios:

Azul dijo...

Siempre muere algún instante, siempre morimos nosotros...en alguna parte, en algún tejado, en alguna ventana...

Bikos mil!

Maria Coca dijo...

La vida siempre nos sorprende. Abrirle la puerta y no cerrarse en el pasado es lo que todos deberíamos hacer.

Besos desde mi orilla.

Fabiana dijo...

tanto tiempo! por aca tambien yo te debia una visita!
la vida va pasando factura inevitablemente.. otras cosas puede no pasar.. pero esa.. solo hay que saber esperar..
besos! hasta pronto!

Yuriarwencilla dijo...

¡Qué de tiempo! El pasado está bien para reflexionar y no repetir los mismos errores, pero eso si, hay que caminar hacia delante y saber que si se nos cierra una puerta, se nos abre una ventana.
¡Besos!

Yuriarwencilla

Quijo dijo...

El paso del tiempo hace que veamos las cosas con distancia, y esa distancia que en un principio te separa, te aleja...es la que años más tarde, irremediablemente, de una forma o de otra, te acaba acercando.

Ana (...) dijo...

...pues siento decepcionarte pero ya nos conocíamos...volveré. ciaooo

Luis David dijo...

"Se marchó como las estaciones, sin darnos cuenta de la ausencia."

Como todas las ausencias, nos duelen por estar tan vivas.

Felicidades. Un buen hallazgo.

Gracias por tu visita a Caligramas. Nos seguiremos la pista. Ya lo verás.

Un abrazo

Melpómene dijo...

A veces nunca nos podemos liberar del pasado, mucho menos de alguien que se marchó sin decir adiós... me dio mucha melancolía tu escrito, es bellísimo.
(la historia de louise es cierta, algún día te la contaré.
saludos.

Astrolabio-jsa dijo...

Me han gustado mucho estos textos sobre las existencias de Lecci y Mario. Muy sabios los personajes y el narrador. Abrazo.

Luis Amezaga dijo...

Mi puerta chirría, y la vida cuando empuja, la denuncio por acoso.

Anónimo dijo...

en realidad nadie sabe que es a realidad de una manera certera..


los pensamientos nunca nos dejan..

;) Merche

Azul dijo...

Vuelvo a asomar por mi ventana y te dejo tras la tuya como rasguño...u guiño y un biko.

Bikos mil!

Gwynette dijo...

..me ha entrado un escalofrío y esto dice más, que lo que te dirían mis palabras..:-)

Un beso