...La lluvia golpeaba al unísono contra la ventana de Lecci, muerta de rabia, de miedos. Tan culpable había sido que no se molestó en apartarse del filo de agua cortante sobre sus arrugas. Tantos años habían pasado desde que Mario se marchara, sin decir adiós, ni una palabra. Se marchó como las estaciones, sin darnos cuenta de la ausencia. -Las despedidas no siempre fueron demasiado justas, siempre muere algún instante, algún recuerdo.
La puerta sonó como un quejido absurdo, la Vida tiene esa costumbre que caracteriza a los prudentes. -Por fin llegaste, entra, está abierto ...

La puerta sonó como un quejido absurdo, la Vida tiene esa costumbre que caracteriza a los prudentes. -Por fin llegaste, entra, está abierto ...

13 comentarios:
Siempre muere algún instante, siempre morimos nosotros...en alguna parte, en algún tejado, en alguna ventana...
Bikos mil!
La vida siempre nos sorprende. Abrirle la puerta y no cerrarse en el pasado es lo que todos deberíamos hacer.
Besos desde mi orilla.
tanto tiempo! por aca tambien yo te debia una visita!
la vida va pasando factura inevitablemente.. otras cosas puede no pasar.. pero esa.. solo hay que saber esperar..
besos! hasta pronto!
¡Qué de tiempo! El pasado está bien para reflexionar y no repetir los mismos errores, pero eso si, hay que caminar hacia delante y saber que si se nos cierra una puerta, se nos abre una ventana.
¡Besos!
Yuriarwencilla
El paso del tiempo hace que veamos las cosas con distancia, y esa distancia que en un principio te separa, te aleja...es la que años más tarde, irremediablemente, de una forma o de otra, te acaba acercando.
...pues siento decepcionarte pero ya nos conocíamos...volveré. ciaooo
"Se marchó como las estaciones, sin darnos cuenta de la ausencia."
Como todas las ausencias, nos duelen por estar tan vivas.
Felicidades. Un buen hallazgo.
Gracias por tu visita a Caligramas. Nos seguiremos la pista. Ya lo verás.
Un abrazo
A veces nunca nos podemos liberar del pasado, mucho menos de alguien que se marchó sin decir adiós... me dio mucha melancolía tu escrito, es bellísimo.
(la historia de louise es cierta, algún día te la contaré.
saludos.
Me han gustado mucho estos textos sobre las existencias de Lecci y Mario. Muy sabios los personajes y el narrador. Abrazo.
Mi puerta chirría, y la vida cuando empuja, la denuncio por acoso.
en realidad nadie sabe que es a realidad de una manera certera..
los pensamientos nunca nos dejan..
;) Merche
Vuelvo a asomar por mi ventana y te dejo tras la tuya como rasguño...u guiño y un biko.
Bikos mil!
..me ha entrado un escalofrío y esto dice más, que lo que te dirían mis palabras..:-)
Un beso
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